1. SIN ANÉCDOTA

    Las repeticiones
    facilitan la abstracción
    determinante
    de las mareas
    oceánicas
    y circulares.

    (Source: vimeo.com)

  2. El expulsado me hizo pensar en cuánta agua habría abajo.

    El expulsado me hizo pensar en cuánta agua habría abajo.

  3. UN SEÑOR

    el viento apurado recorre y escucha

    sonidos lejanos

    que resoplan en mi nariz

    cierro los ojos

    para oír esa melodía

    encantadora

  4. EL CORAZÓN

    En algún jardín

    donde vaguean las almas

    que caminan o flotan o vuelan o rebotan

    (da igual).

    Ellas quieren

    reír sin parar

    sincronizada y rítmicamente

    como una canción.

    Para sus cuerpos abrigar

    en algún cálido camino

    desde donde puedan mirar y ayudar

    a esas otras almas

    que andan buscando reír, y cantar.

  5. Las excusas que usé para no llegar a la meta se envuelven entre ellas.

    Las excusas que usé para no llegar a la meta se envuelven entre ellas.

  6. Las nubes de mi infancia como germen, como prótesis, como un cuento.

    Las nubes de mi infancia como germen, como prótesis, como un cuento.

  7. APARICIONES Y DESAPARICIONES (ó IDAS Y VUELTAS)

    Me instalo frente a tu puerta. Toco timbre y me voy. Te llamo y hay otra voz. Me escondo y me descubrís. Marco el camino para verte y cierro los ojos. Sueño con vos y me despierto. Estás y te desconozco. Me pienso y te pierdo.

  8. Las personas normales como fantasmas

    Ver a través de dos agujeros chiquitos
    a veces se vuelve complicado
    aunque cómodo, no hay tanto para ver o entender.
    La túnica lo envuelve hasta los pies
    no es posible ver cómo es, su cara, su pelo, su cuerpo, sus pies.
    Se oculta y se protege
    abstrayéndose ahí dentro.
    A su vez sus movimientos, precisos e indicados,
    traslucen su intención, que merece ser clara,
    todo lo clara que su tapado no le permite mostrar
    o trasladar.
    Siendo su mayor acrobacia, la de
    moverse, volar y atravesar algunas paredes
    imposibles para las personas menos normales
    y menos fantasmales.

  9. Claroscuro (ó Epistemología de mi trabajo)

    Me encontré a tomar un café con la metáfora
    ella ansiosa, yo más
    no nos conocíamos, ¿o sí?
    La miraba, intentaba descubrirla.
    A veces demasiado decorada, otras, su desnudo se evidencia artificial.
    ¿O es real?
    ¿Cómo son sus ojos? ¿Cuál es el color?
    ¿Cambia con la luz del sol?
    ¿O son reflejos del arco iris? Puede haber estado llorando recién.
    ¿Hacia donde miran, hacia adentro o hacia afuera?
    No sé si están presentes, tampoco si están ausentes.
    Por momentos pareciera que sí, y que no.
    Alternativamente.
    Tal vez su ser es un estado. Un estar. Independiente.
    Ella cambia. Me cuesta seguirla. Se escapa. No la veo.
    ¡Ah, sí! Acá está, no se había ido. Yo no supe reconocerla.
    Cambia tanto y tan rápido…
    A una velocidad cualitativamente diferente,
    distinta.
    Pero a veces tan gráfica. Tan cruda. Tan verdadera.
    Candente.
    Imponente.
    Encendida.
    ¿Ella o yo?
    ¿Quién ilumina a quién?
    ¿Soy yo que la encuentro o es que ella toma la forma necesaria, cuando lo considera necesario?
    Creo que ella está sentada en mi lugar.
    Sí, sí, yo siempre me siento al lado de la ventana.
    Para mirar hacia afuera.
    ¿O puede ser que nuestros lugares hayan cambiado?
    Ahora el paisaje es diferente.
    Y la sensación presente, fluida ¿e imprecisa?, también.

  10. Ese tipo de obsesiónque descalabracualquier pensamientoterminarádeshaciendocada intenciónreal y cuerda.

    Ese tipo de obsesión
    que descalabra
    cualquier pensamiento
    terminará
    deshaciendo
    cada intención
    real y cuerda.

  11. La sordera (ó Ser insignificante)

    Eyectarse como un vagón sin tiempo. Sin vías. Viajar en la nave desconectada de las estrellas. Son miradas, que me reflejan, retumban y vuelven a mí y me preguntan ¿hay alguien ahí? , ¿Qué? , ¡¿HAY ALGUIEN AHÍ?!

  12. Ir hacia ningún lugar

    Imagino un pájaro
    aleteando fervorosamente
    agitado, enardecido.
    Vuela más allá del cielo
    más allá de la estratósfera.
    Se lo expulsa de la Tierra porque
    sus lágrimas inundan los pueblos
    sus llantos ensordecen a niños.
    Su desesperación excede
    cualquier capacidad de atención
    desconoce otra dirección,
    otra sensación.
    Parece haber sido elegido
    para volar afuera de la tierra.
    Donde las alas queman
    el aire es poco
    ni vuela, ni se suspende
    ni se dirige
    hacia ningún lugar.

  13. LOS BORDES
Se sostienen inertes, frágilmente, como marionetas estacionadas, como lágrimas sin recorrido, delicadas y potentes, en su propio ritmo.

    LOS BORDES

    Se sostienen inertes, frágilmente, como marionetas estacionadas, como lágrimas sin recorrido, delicadas y potentes, en su propio ritmo.

  14. Alguna verdad

    conocer las flores con espinas
    convivir con ellas
    atravesadas

    conocer el lago congelado
    frío, abandonado
    nadar y que duela

    conocer los ojos sin pupilas
    evasivos
    impotentes
    avaros

    conocer la selva hambrienta
    caótica
    desierta y tupida
    artificialmente colorida
    llena de nada

    conocer el aire
    el vacío
    el aplomo
    la distancia
    el abandono
    real y concreto

  15. ES MOMENTO DE PARTIR

es momento de partir
de los odios, de las desesperanzas
de los discursos repetidos, maldichos, equivocados

es momento de partir
de mi angustia
de mi ahogo

es momento de partir
de la muerte
de los muertos

es momento de partir
de mi asombro, mi desentendimiento
mi olvido, mi carencia

es momento de partir
de lo horrible, de lo indignante, del desprecio, la melancolía
el egoísmo, el maltrato encubierto, la hipocrecía

es momento de partir
de la lucha inoperante, de las ayudas desperdiciadas
de la risa muda, los ojos ciegos, la mirada perdida

es momento de partir
derrocando las maldades, las ignorancias, las repugnancias

es momento de combatir
y rebatir.

    ES MOMENTO DE PARTIR

    es momento de partir
    de los odios, de las desesperanzas
    de los discursos repetidos, maldichos, equivocados

    es momento de partir
    de mi angustia
    de mi ahogo

    es momento de partir
    de la muerte
    de los muertos

    es momento de partir
    de mi asombro, mi desentendimiento
    mi olvido, mi carencia

    es momento de partir
    de lo horrible, de lo indignante, del desprecio, la melancolía
    el egoísmo, el maltrato encubierto, la hipocrecía

    es momento de partir
    de la lucha inoperante, de las ayudas desperdiciadas
    de la risa muda, los ojos ciegos, la mirada perdida

    es momento de partir
    derrocando las maldades, las ignorancias, las repugnancias

    es momento de combatir
    y rebatir.